5 consejos para diseñar espacios educativos que inspiran a ser creativos

La creatividad es una de las habilidades blandas más importantes en los ámbitos personal, profesional y académico. Es clave para encontrar soluciones a los retos de cada día, para mejorar la vida personal y el entorno y, como consecuencia, la sociedad. Sin embargo, no siempre resulta fácil encontrar momentos de inspiración para ser creativos. En la academia, en particular, ser creativo es una gran ventaja para los estudiantes, y los espacios educativos pueden ser una herramienta para fomentar esa facultad. Con el diseño de espacios se puede liberar el potencial creativo de los alumnos para que planteen ideas, resuelvan problemas y se conecten con sus compañeros. Consejos para crear espacios educativos que incentiven la creatividad Una de las mejores maneras para fomentar la creatividad en los alumnos es proporcionarles las condiciones para que puedan debatir, interactuar y resolver problemas. Por ello es recomendable tomar en cuenta los siguientes aspectos al diseñar los espacios educativos: Diseñar los espacios de acuerdo con sus usuarios Para crear espacios educativos primero hay que identificar a sus usuarios. De acuerdo con Ángela Meneses, socia de AEI Spaces, la edad de los estudiantes influye en el tipo de interacción que tienen entre sí o en el tiempo que requieren para concentrarse. Los niños en edad preescolar requieren unas condiciones diferentes a quienes están en primaria. A su vez, quienes están en bachillerato necesitan un entorno diferente de quienes cursan estudios universitarios. La arquitectura y el interiorismo de los espacios educativos deben responder a estas diversas necesidades. En el caso de los niños, por ejemplo, los espacios suelen ser multifuncionales: en ellos se pueden llevar a cabo diferentes actividades a lo largo del día. Así, en un momento pueden acondicionarse para realizar trabajos grupales, y en otro para el trabajo individual. Aunque la flexibilidad debe incorporarse a todos los espacios educativos con independencia de la edad de los estudiantes a quienes van destinados, es clave cuando se trata de los niños en edad preescolar, afirma Meneses. Cambiar la distribución del aula Al diseñar las aulas hay que tener presente que cada alumno o grupo aprende de distinta manera. Por ello, la distribución clásica de un salón de clases con filas orientadas hacia una única pared, en la que está el profesor como único expositor, debe dar paso a una distribución más flexible que favorezca la interacción y el pensamiento creativo.  Cuando se colabora se aprende más y mejor. Por eso el espacio debe propiciar la interacción entre los alumnos, asegura Guillermo Bautista, profesor de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) e investigador principal del ‘Smart classroom project’.  En definitiva, el aula tradicional de pupitre y pizarra quedó atrás. En su lugar, la apuesta es por un mobiliario flexible, con sillas con ruedas y mesas modulares, para facilitar la movilidad de los estudiantes. De esta manera, se pueden configurar los espacios para el trabajo individual o colaborativo en función de la actividad o la dinámica de estudio.  Los espacios flexibles crean entornos seguros y acogedores en los que las ideas fluyen libremente. En estas condiciones los estudiantes pueden sentirse más integrados y aceptados, lo que les puede llevar a probar sus propias soluciones creativas sin la presión de ‘tener que hacerlo bien’, según explica la psicóloga clínica infantil Amber Kemp-Gerstel.  Aprovechar cada espacio del centro educativo En los centros educativos, cada espacio y cada metro cuadrado puede utilizarse, afirma Ángela Meneses. Y dado que con la distancia física impuesta por la “nueva normalidad” tras la pandemia ha aumentado la demanda de espacios con ventilación e iluminación naturales, cualquier área puede emplearse como lugar de aprendizaje.  Así, espacios comunes como pasillos, rincones, plazoletas, jardines o escaleras, que se justifican desde un punto de vista arquitectónico funcional, pueden transformarse y emplearse de nuevas formas. De hecho, una forma de desarrollar el aprendizaje creativo es transformar áreas de las escuelas en espacios que promuevan la imaginación, de acuerdo con Catherine Burke, profesora titular de la Escuela de Educación en la Universidad de Leeds.  Según esta premisa, los pasillos pueden ser algo más que espacios de tránsito. Con decoración, iluminación y color pueden convertirse en espacios que fomentan la creatividad. El color verde, por ejemplo, puede impulsar la creatividad y motivar a esforzarse, según afirma Stephanie Lichtenfeld, profesora asistente de psicología en la Universidad Ludwig-Maximilians en Múnich. Crear espacios de trabajo individual y grupal fuera del aula Gracias al mobiliario que fomenta la movilidad y a la distribución flexible del aula se pueden crear espacios de trabajo individual y grupal. Pero es importante llevar esta forma de trabajar fuera del salón de clases y crear diferentes espacios en los que los estudiantes puedan elegir si quieren trabajar en grupo o requieren un espacio individual para concentrarse. De esta forma se crean entornos adaptados a los diferentes modos de trabajar del cerebro.  Los espacios educativos, además de funcionales, deben estar diseñados para que los estudiantes se inspiren. Por ejemplo, las áreas de cotrabajo con estaciones cómodas, bien iluminadas y abiertas, ayudan a que la imaginación vuele. Bruno Moriset, en su libro Building new places of the creative economy. The rise of coworking spaces, asegura que la creatividad debe desarrollarse de forma orgánica con la «compleja relación de trabajo y socialización».  Los espacios de cotrabajo permiten esta combinación, y además fomentan la comunicación y la solución de conflictos, habilidades que difícilmente se desarrollarían en un entorno en el que solo se interactúa con el profesor. Sin embargo, no se pueden dejar de lado los espacios privados con menos distracción visual y ruido ambiental. Las distracciones pueden afectar la creatividad pues interrumpen la producción de ideas. A veces, para ser creativo también es necesario dar a la mente libertad y tiempo ininterrumpido, algo que se puede conseguir con los espacios de trabajo individual fuera del aula.   Incluir la biofilia en el diseño La biofilia es un elemento que también debe integrarse en los espacios educativos para promover la creatividad, afirma Meneses. Incorporar la naturaleza en el interior

Inclusión laboral: la clave para crear espacios más diversos

La diversidad laboral es esencial para el éxito de cualquier empresa. Hablar de inclusión es diseñar políticas que garanticen la igualdad de oportunidades, independientemente del género, el origen étnico, la orientación sexual o la condición cognitiva.  Los empleadores que adoptan la diversidad como política suelen tener mejores prácticas de recursos humanos y lugares de trabajo más felices y productivos. Pero además de fomentar una cultura laboral inclusiva, es necesario diseñar espacios que, con su arquitectura y diseño, propicien una verdadera inclusión.  Los espacios inclusivos de hoy son lugares diseñados para estar libres de discriminación y acoso. En otras palabras, crean un entorno en el que todos los colaboradores se sientan seguros y cómodos. ¿Por qué es importante crear espacios laborales incluyentes?  Para Felipe Barreto, arquitecto de AEI Spaces, un lugar de trabajo inclusivo propicia el intercambio de perspectivas y mejora la creatividad y la capacidad de solucionar problemas. Cuanto más diversa es una plantilla, más probable será que surjan ideas de personas de entornos diferentes y experiencias distintas.  Los espacios de trabajo inclusivos son también más productivos y promueven el compromiso, pues los trabajadores se sienten seguros y cómodos. Así lo muestra un estudio realizado por Steelcase, empresa líder en mobiliario de oficinas, a partir de una encuesta a 373 personas en 28 países. El estudio encontró que los principales efectos de un espacio de trabajo inclusivo son: 80% mayor satisfacción de los trabajadores.  65% mayor innovación. 53% mayor productividad.  Sin embargo, los entornos inclusivos son importantes, sobre todo, porque permiten que todas las personas, sin distinción, desarrollen sus habilidades y sean tratadas por igual. Nuevas tendencias: ¿cómo crear espacios laborales más inclusivos?  De acuerdo con Felipe Barreto, de AEI Spaces, «la arquitectura es un facilitador para acercar a las personas y darles un lugar en el mundo. Lo más importante al diseñar espacios inclusivos es buscar que sean entornos abiertos y que formen comunidades para todos». Espacios adaptados a la neurodiversidad Uno de los temas sobre los que más se habla es la inclusión de la neurodiversidad. De acuerdo con Lifeworks, empresa de programas de apoyo y bienestar para empleados, a alguien se le considera neurodivergente «si su cerebro aprende, funciona o procesa la información de manera diferente a la mayoría de las personas». La neurodiversidad es una parte natural y valiosa de los humanos. Por tanto, las personas neurodiversas, como los autistas o las personas con síndrome de Down, deben tener cabida en los lugares de trabajo. Los trabajadores con diferentes perfiles cognitivos suelen ser más creativos y aportar perspectivas únicas. El problema es que muchos no están cómodos en las oficinas tradicionales. En efecto, a menudo se sienten abrumados por el exceso de gente, los ruidos y las luces, que pueden provocarles estrés y ansiedad. Sin embargo, hay algunas formas de aminorar sus incomodidades: Crear espacios de desconexión y descanso Es importante proporcionar espacios para las personas neurodiversas en los que puedan retirarse de la sobreestimulación. Se puede tratar de una habitación o área tranquila equipada con mobiliario cómodo y alejada del resto de los empleados, a la que las personas neurodiversas puedan acudir si se sienten estresadas. Cuanto más espacio personal se les proporcione, mejor.  «Una empresa que te apoya y que entiende que necesitas tu espacio es una empresa conectada con la verdadera inclusión», comenta Felipe Barreto.  Educar a los empleados sobre la neurodiversidad  Parte de crear un entorno inclusivo es proporcionar formación al equipo sobre cómo trabajar con personas con autismo u otras condiciones similares, como el TDAH o el síndrome de Asperger. Esto facilitará la integración de las personas neurodiversas con el resto de sus compañeros.  Espacios que entiendan la diversidad sexual A la comunidad LGBTQ+ le puede resultar difícil trabajar en oficinas sin el diseño apropiado. Uno de los espacios que para algunos miembros de la comunidad LGTBQ+ (como los transgéneros o las personas no binarias) les puede causar más ansiedad son los baños tradicionales con distinción de género (hombre y mujer); en muchos casos en estos baños pueden verse sometidos a situaciones incómodas, reprimendas e, incluso, agresiones. Por ello algunas empresas han creado baños mixtos o, más bien, sin distinción de género. Los transgéneros o no binarios pueden utilizar estos espacios sin sentirse incómodos ni tener que preocuparse por el acoso de otros usuarios. Los espacios de la Universidad EAN, diseñados por AEI Spaces, son ejemplos de ello. Con el objetivo de atraer nuevos talentos y estudiantes diversos, la Universidad EAN se deshizo del antiguo modelo con dos baños por planta y lo sustituyó por baños mixtos en los que todos se sienten incluidos. Además, se diseñaron entornos más inclusivos con zonas de estudio flexibles, espacios de descanso para las siestas y espacios para el trabajo concentrado que funcionan para todo tipo de personas.

La importancia de los espacios en el sector BPO

La industria del Business Process Outsourcing se está convirtiendo en una de las más prometedoras a nivel nacional. Es uno de los sectores que más contribuyen a la generación de nuevos empleos y a la atracción de jóvenes capacitados que buscan la oportunidad de iniciar su vida laboral, por esta razón, contar con espacios adecuados es una prioridad para continuar con sus operaciones y lograr una retención efectiva del talento humano. El sector BPO en Colombia ha tenido un crecimiento elevado en los últimos años. Según datos de Invest in Bogotá, somos el 4to país con mayor mercado en Latinoamérica en BPO y se ha presentado un crecimiento promedio anual del 19% en los últimos 7 años. Empresas extranjeras y nacionales desarrollan sus operaciones en servicios de contact center y back-office, entre otros, generando más de 230.000 empleos directos.  Para las empresas de la industria del Business Process Outsourcing (BPO), Colombia tiene las características necesarias para convertirse en el centro de operaciones de Latinoamérica ya que cuenta con un talento humano capacitado, costos de operación competitivos y estabilidad jurídica.  Según Fedesarrollo aproximadamente el 10% de la población en nuestro país es bilingüe, lo que ha permitido que se cuente con una oferta diversificada de operaciones de la industria BPO en varios departamentos como Atlántico, Bolívar, Bogotá, Antioquia, Risaralda, Quindío, Caldas, Valle del Cauca y Santander. Precisamente este crecimiento del sector en nuestro país ha atraído continuamente talento joven que se interesa en pertenecer a esta industria para iniciar su vida profesional, actualmente se cuenta con una cantidad estimada de más de 130.000 personas desempeñándose como agentes de contact centers.  Sin embargo, la pandemia del Covid-19 tuvo un impacto en las operaciones de las empresas BPO y se vieron obligadas a implementar nuevas metodologías de trabajo que les permitieran migrar su información a la nube. El trabajo remoto se convirtió en la nueva normalidad, más del 80% del personal se tuvo que ir de las instalaciones para cumplir con las reglas impuestas de bioseguridad.  Ana Karina Quessep, presidente ejecutiva de BPRO manifestó que “Lo importante fue el trabajo para entender que teníamos que seguir conectados, que habían cambiado los procesos y reaccionar de manera rápida; pasar todos los temas tecnológicos con los retos que conllevaba la conectividad, la tecnología y el acompañamiento a nuestros colaboradores”.  Retorno seguro a sus operaciones  Precisamente ese acompañamiento que la industria BPO realizó a sus colaboradores, llevó a muchas empresas a pensar la mejor manera de hacer un retorno seguro a las oficinas, que respondiera a las necesidades de su talento humano y que incrementará su motivación. Según Marco Valencia Ospina, Director Comercial de AEI Spaces, “las empresas del sector BPO, entendieron que era una inversión contar con espacios adecuados que le brinden las herramientas necesarias para el desarrollo de sus labores a los agentes”.  Contar con oficinas que tengan en cuenta las condiciones necesarias para un buen desarrollo del trabajo, como sillas y mobiliario adecuado, iluminación natural y espacios de dispersión, son características que hacen que los trabajadores estén satisfechos con su trabajo. La tendencia en las estaciones de trabajo de muchas empresas del sector BPO se centra ahora en la salud y bienestar de sus empleados.  AEI Spaces ha realizado varios proyectos orientados a suplir estas necesidades del sector, para su director comercial es indispensable que la infraestructura cuente con áreas de descanso destinadas a que los colaboradores recarguen su energía y puedan tener menos estrés (espacios donde puedan dormir, tener momentos de silencio y meditación). Adicionalmente, la incorporación de espacios para la socialización y el juego son claves para mejorar las relaciones laborales y  la retención del talento joven, quien es una parte fundamental del buen desarrollo de la industria BPO. Otro aspecto importante que el sector BPO tuvo en cuenta para realizar las adecuaciones y reconfigurar sus espacios tiene que ver con el distanciamiento social apropiado y seguro entre las personas, rompiendo con las estaciones de trabajo en isla (escritorios alineados uno junto al otro) para favorecer los esquemas abiertos y cumplir con las normas establecidas por el Gobierno Nacional en temas de bioseguridad. Beneficios de contar con espacios adecuados  El confinamiento producido por la pandemia del Covid-19 generó que los trabajadores tuvieran que migrar de las oficinas a sus hogares. Inicialmente se pensó que para los colaboradores estar desde sus casas sería muy cómodo,  pero dicha “comodidad”  se ha visto afectada por factores que han disminuido su calidad de vida y que ha dejado en evidencia otros problemas. No contar con las condiciones mínimas en términos de espacio para cumplir sus funciones ha interferido en el cumplimiento de sus objetivos y de su rendimiento.  Según cifras del último informe del Ministerio de Salud y Protección Social, el 19,25% de los empleados ha reportado síntomas producidos por algún motivo laboral, 12,94% a reacciones de estrés por altas concentraciones de trabajo, 10,92% a causa de la depresión y 3,25% en relación con conductas suicidas derivadas de factores personales que incluyen sentimientos negativos frente a su actividad laboral. Dentro de las soluciones a las que le han apostado la mayoría de compañías incluyendo las del sector BPO para disminuir esta problemática, es pensar como el entorno de trabajo, las condiciones del puesto y las relaciones interpersonales son fundamentales para mejorar la calidad de vida de sus colaboradores, mantener sus estándares operativos  y fortalecer la cultura corporativa.  Lograr que los trabajadores se sientan satisfechos es posible; contar con espacios donde se tenga la posibilidad de interactuar y tener vida social en la oficina es vital; zonas para disfrutar de su tiempo libre así como espacios diseñadas para alimentarse, harán que quieran quedarse más tiempo y rindan mucho más. Las oficinas que tienen una buena distribución y que sus espacios tienen un propósito claro brindan la comodidad y versatilidad que el trabajador necesita para cumplir sus funciones. La propuesta actual es considerar que, aunque la pandemia del Covid-19 transformó las dinámicas laborales, las oficinas siguen siendo los espacios perfectos para desarrollar actividades que permitan a los colaboradores sentirse seguros y motivados, lo que se verá reflejado en una mayor retención del talento humano y más productividad. Colombia ha avanzado mucho en estas transformaciones, sin embargo, cada vez aumenta el número de agentes que ingresan al sector BPO y se necesitan nuevos espacios de trabajo que ayuden a maximizar el potencial del capital humano y generen una mayor operación.

Tendencias actuales en el diseño y la arquitectura de hoteles

El sector hotelero ha crecido un 7% en la última década, según la firma de consultoría global Deloitte. La pandemia ha exigido crear experiencias únicas para los clientes. La covid-19 ha alterado a la industria hotelera. Solo el confinamiento durante julio y septiembre de 2020, por ejemplo,  hizo perder 40.000 millones de euros al sector hotelero español debido a la reducción masiva de la demanda extranjera. de acuerdo con Arturo Gayoso, socio de Financial Advisory en Deloitte. Además, 500.000 personas perdieron sus empleos. En definitiva, las condiciones son nuevas para una industria en constante competencia. Un aspecto que debe tenerse en cuenta es la adopción de protocolos higiénico-sanitarios para minimizar los contagios. Esta medida transmitirá seguridad y confianza a los turistas. Por este motivo, las empresas hoteleras invierten en certificados de desinfección. Una de las certificaciones más importantes es “CovidClean”, de la organización SafeHotels.  Otras piezas claves para enfrentar la competencia son el diseño y la arquitectura de los hoteles, que sirven como factores diferenciadores para ofrecer experiencias únicas a los clientes. En este sentido, las cadenas de hoteles han incorporado innovadores diseños. A continuación veamos algunas tendencias que están transformando la experiencia hotelera. Habitaciones únicas  Comencemos con el diseño de interiores. En diversos hoteles, las habitaciones se diferencian por el tamaño, la decoración y los tipos de vistas. No obstante, hay negocios que deciden ir un paso más allá, como el Brondo Architect Hotel, en Mallorca (España). Este pequeño hotel, con tan solo treinta habitaciones, ha logrado crear una combinación única de la arquitectura mallorquina y el diseño industrial de los lofts de Nueva York.  Cada habitación es un homenaje a famosos arquitectos, como el finlandés Aalvar Alto o el holandés Rem Koohas. En cuanto a la decoración, las habitaciones tienen vigas de madera policromonadas y mobiliario de teca; los cuartos de baño están decorados con mármol de color verde oscuro y piedra de arenisca descubierta. La suite Louis Khan, por ejemplo, tiene una gran pared cubierta de piedra mallorquina en bruto. La recomendación general es que, para ofrecer una experiencia única, cada habitación debe tener un diseño especial que se plasme no solo en la decoración, sino en los colores. Por ello, los hoteles apuestan por los colores pastel, que aportan un estilo moderno. Arquitectura sostenible  Una encuesta de la empresa TUI AG destacó que dos tercios de los turistas en 2017 estaban dispuestos a abandonar sus comodidades si esto reducía la contaminación y protegía los ecosistemas. Por ello, cada vez más proyectos hoteleros, en lo referente a la construcción, utilizan materiales nobles y sostenibles, como la madera, el papel reciclado y el corcho. Estos materiales son menos degradantes y más duraderos. Otra forma de crear espacios sostenibles es con áreas verdes con plantas, muros verdes e iluminación natural, ya sea con enormes ventanales o luminaria LED. El hotel Nodo, ubicado en Chile, se ha caracterizado por este tipo de arquitectura. La mayor parte de sus espacios tienen un diseño biofílico. De esta manera, ofrece una conexión con la naturaleza y una experiencia única para el cliente.  El lobby de un hotel también debe incorporar elementos de la arquitectura sostenible. Según la plataforma de tendencias WGSN, este espacio debe aportar bienestar y tranquilidad. Por ello en el “nuevo lobby” se recomienda incorporar elementos naturales, como un puente al exterior o recreaciones de cascadas, bosques o cualquier escenario natural.  Espacios híbridos  La covid-19 ha transformado la manera de trabajar y ha dado paso a un modelo que combina el trabajo remoto y el presencial. En el ámbito hotelero, los espacios híbridos se han caracterizado por ser lugares donde las personas se reúnen para comer, socializar y trabajar. Los espacios híbridos son claves para crear oportunidades de negocio en el sector. De hecho, según Colliers International, una de las oportunidades para el sector hotelero son los hoteles híbridos, ideales para profesionales jóvenes que buscan tener los servicios de un hotel y una oficina.  Las instalaciones adecuadas también son fundamentales para tener espacios híbridos dentro de un hotel. Estos espacios deben contar con salas de reuniones, espacios flexibles en áreas comunes y áreas de cotrabajo. El mobiliario, asimismo, puede incluir mesas que se convierten en pizarras para reuniones, sillones modulares, sofás ergonómicos o mamparas con ruedas para separar espacios y propiciar la concentración y la creatividad. La pandemia ha causado un impacto sin precedentes en las cadenas hoteleras. En este escenario, cada vez más actores del sector apuestan por la innovación para satisfacer las nuevas necesidades de los huéspedes. Como resultado, los hoteles se adaptan a las principales tendencias de la arquitectura y el diseño de interiores, con el objetivo de impulsar sus ventas y ofrecer a los clientes una experiencia distinta y de mayor valor. Puntos Importantes: La arquitectura y el diseño de interiores son importantes para diferenciarse de la competencia y ofrecer una experiencia satisfactoria a los huéspedes.  Las habitaciones con diseño único, que incluyan decoraciones novedosas y colores innovadores, harán que el huésped tenga una experiencia única durante su estancia.  La arquitectura sostenible se ha convertido en una de las tendencias más importantes en la construcción de hoteles de alta gama.  El diseño biofílico es una forma innovadora de integrar elementos de la naturaleza en los establecimientos hoteleros.  Los espacios híbridos tienen el potencial de crear oportunidades de negocio para los hoteles en un contexto de crisis económica y pandemia.

La autopercepción dentro de los metaversos

La idea de metaverso, o de mundos virtuales que actualmente está en tendencia nos está llevando a reflexionar sobre cómo estas nuevas tecnologías impactarán en nuestro relacionamiento, y cómo podríamos aprovecharlas para generar nuevas y mejores interacciones entre nosotros. Después de todo, es una nueva forma de habitar el mundo la que se está desarrollando, y en esa medida, surgirán nuevas formas de entendernos cómo seres humanos. Estas reflexiones ya se han venido dando; actualmente existen numerosos estudios sobre las maneras en las que hemos apropiados estas nuevas herramientas, sobre todo en plataformas como Second life que llevan bastante tiempo experimentando con la creación de interacciones dentro de universos virtuales. Estos estudios han evidenciado la importancia de los avatares, o aquellos elementos que nos permitan algún grado de autopercepción, dentro de la experiencia de interactuar con un mundo virtual. Estos, más allá de ser una representación nuestra en un mundo virtual, son elementos que nos permiten habitar y dar proporción a nuestra experiencia en ese mundo. Así como en la realidad, la experiencia de habitar un mundo virtual está mediada por las fronteras que delimitan el espacio, y al mismo tiempo, nuestros sentidos. En esa medida, lo que podemos llamar un “lugar” en el espacio virtual, también tiene que ver con cómo nos percibimos a nosotros mismos allí, con las fronteras que esté tiene, y las que nosotros también creamos. Los avatares son importantes en esa experiencia pues son los que nos permiten percibir y dimensionar las fronteras en un universo que parece no tenerlas. El hecho de construir un lugar también hace parte de esa noción de habitarlo. En este punto, son de gran importancia los assets digitales o aquellos elementos que permiten personalizar los espacios virtuales. Su valor radica en que nos dan una sensación de crear “lugar”, esta sensación de crear nuestro propio hábitat está directamente ligada a nuestra experiencia de habitar en el mundo real. No habitamos porque construimos, sino que construimos porque habitamos. Los avatares también nos permiten extrapolar nuestra experiencia real, a una experiencia digital, en la cual también buscamos encontrar maneras ideales de existir. Por esto, toda arquitectura digital debe pensar en la experiencia fundamental del ser humano, la cual se relaciona con los procesos de construcción de lugar. Dentro del metaverso, también se deben generar relaciones que rememoren esas imágenes fundamentales que hacen parte de nuestro habitar en el mundo.  Una casa en el metaverso, por ejemplo, debe poseer aquellas imágenes poéticas y arquetípicas que nos dan un sentido de hogar, como es la idea de un espacio iluminado por el fuego (o por otro elemento, dependiendo la configuración o el contexto) que nos reúne en torno a un centro, o la idea misma de descanso o espacio privado, representada en la cama. Estos espacios, deben acoplarse a la escala propia del avatar y generar sensaciones a través de la imagen, pues es allí en donde la virtualidad resalta más. Todas las configuraciones que se hagan dentro del metaverso deben rememorar la experiencia de “ser” humano, pues esta no va a desaparecer. Como menciona Bjarle Liboriussen, “los mundos virtuales deben llamar no solo a la fascinación con lo nuevo y lo disruptivo, sino también a una fascinación con lo viejo”, es decir con aquellos elementos arquetípicos que todos compartimos como seres humanos, y que son transversales a cualquier medio o circunstancia en la que podamos estar. Los avatares son, entonces, los elementos que nos permitirán experimentar estas experiencias y habitar estos nuevos mundos. Estos tienen que trascender de la idea de que solo sirven para navegar el espacio, pues son mucho más que eso; y en tanto entendamos las diferentes posibilidades que pueden ofrecer, la experiencia inmersiva de habitar los mundos virtuales será cada vez más rica. Daniel Medina

Salones modernos: cómo influye el diseño en el rendimiento académico

Un diseño moderno del salón de clases puede mejorar el rendimiento académico hasta un 25%, indican la página web especializada en educación Flocabulary.com y la Universidad de Salford (Inglaterra). En el área de la pedagogía se buscan constantemente herramientas para potenciar el rendimiento de los alumnos. Tradicionalmente, estas herramientas han servido para mejorar actividades como programar exámenes, mejorar los métodos de enseñanza y recompensar las altas calificaciones, entre otras.  Ahora bien, varias investigaciones han demostrado que el diseño de las aulas también tiene un papel crucial en el rendimiento de los estudiantes. En efecto, los estudiantes de diferentes niveles educativos se desempeñan mejor cuando sus salones poseen: Cromatismo motivador Objetos estratégicamente distribuidos  Acceso a entretenimiento y tecnología Todo ello acompañado de “innovadores programas de formación educativa que amalgaman la infraestructura y el mobiliario con las necesidades de cada grupo académico”, precisa Ángela Meneses, arquitecta y socia directora de AEI Spaces.  El cromatismo motivador en las aulas La paleta de colores de los salones influye en el comportamiento de los estudiantes, indica un estudio de la Universidad Creighton (Estados Unidos). Así, los colores ‘frescos’ (celestes, amarillos, verdes claros) producen sensación de libertad y buen humor.  Estos resultados concuerdan con el estudio que la Universidad de Salford (Inglaterra) efectuó en 2017 sobre la relación entre el diseño de las aulas y el rendimiento académico. Los resultados mostraron que el cambio de ciertas condiciones del salón, como los colores y la iluminación, mejoran hasta un 25% el rendimiento académico. Pero si un espacio no está bien iluminado, los beneficios de los colores ‘frescos’ no serían de consideración. Esta idea también la sostiene la plataforma especializada en educación SteelCase Education: la luz natural en los salones produce efectos psicológicos y físicos positivos en los alumnos.  Redistribución de espacios y objetos En un salón hay objetos indispensables para las actividades académicas: pupitres, pizarras, proyectores, etc. Su distribución clásica es el docente en un extremo del salón y los estudiantes en pupitres alineados en filas. Lo que se suele ignorar es que ese orden puede convertirse en un factor desmotivador para el aprendizaje.  Sin embargo, las aulas modernas ya no pueden tener la misma infraestructura que hace un siglo: una distribución arcaica de objetos y espacios tiene repercusiones negativas en el aprendizaje. Así lo indicó en 2019 la plataforma Universita.net, a partir de las investigaciones que las universidades de Washington y California Berkeley (Estados Unidos) realizaron sobre este tema.  En su lugar, un aula moderna debe ser espaciosa; los pupitres, las pizarras y otros elementos no deben estar excesivamente juntos y dar la sensación de agobio.  Al respecto, en una entrevista publicada en el sitio web de Fundación Telefónica, expertos en arquitectura de la Universidad CEU (España) cuestionaron la distribución tradicional de los objetos en los salones. Las aulas cerradas con pupitres y pizarras atornilladas solo promueven la lección magistral y dificultan la interacción entre estudiantes y docentes. “Las aulas tradicionales fueron hechas para priorizar la unilateralidad de la enseñanza magistral. Perjudican la interacción y una posible educación más personalizada”, resalta la arquitecta Meneses.  La Universidad de Holanda es un ejemplo contrario a la distribución tradicional. Gracias a su estratégico diseño que prioriza los ambientes abiertos, se puede experimentar con nuevas formas de ordenar el mobiliario. En lo que respecta a sus aulas, habitualmente se reorganizan los pupitres y se incluyen sofás que brindan comodidad de alumnos y profesores.  Además, estos espacios abiertos en zonas comunes pueden mejorarse con elementos biofílicos (pequeños jardines, mini huertas, macetas, etc.), afirma la arquitecta Meneses.  Salones lúdicos y con predisposición tecnológica Los salones modernos son espacios lúdicos y tecnológicos.  Un salón lúdico posee mobiliario con el que los alumnos y profesores pueden realizar actividades de innovación, creatividad y desconexión. Estos elementos (muebles, sofás, toboganes, entre otros) contribuyen a que, mediante la recreación y el descanso, se potencien la enseñanza y el aprendizaje. Tales criterios los pone en práctica la red de escuelas de la Fundació Jesuïtes Educació, en Cataluña (España), cuyas aulas poseen coloridos pupitres y sofás para leer; también objetos como juguetes de madera y peluches, que impulsan nuevas maneras de aprender. Además, los centros educativos pueden convertir los espacios lúdicos en extensiones del aula, observa Meneses. “Los polideportivos, los parques infantiles, así como las zonas comunes, las plazas y las escaleras, podrían dejar de ser simples espacios de entretenimiento o de tránsito: se convertirían en áreas acondicionadas para un aprendizaje dinámico”, señala.  La Universidad Tecnológica de Múnich (Alemania) ha llevado adelante proyectos semejantes. En sus ambientes suele haber toboganes y mullidos sofás para que los docentes y los alumnos tengan pequeños momentos de desconexión en medio de la rutina académica. Esto alivia el estrés acumulado por las clases. El otro componente de las aulas modernas es la “predisposición tecnológica”. ¿En qué consiste? En la adaptación de las aulas para integrar múltiples herramientas tecnológicas tales como: Pizarras electrónicas Amplificadores de WiFi Cargadores de móviles Los entornos digitales tienen efectos directos en la calidad del aprendizaje y la enseñanza, tal como lo señala un estudio de la Universidad de Nápoles Federico II (Italia). Por ende, las aulas modernas deben amalgamar los espacios físicos y digitales si se quiere mejorar los resultados académicos. En 2016, un informe de la European Schoolnet indicó que la tecnología en las aulas mejora las relaciones entre los estudiantes y facilita la dinámica de las clases. Señaló además que entre los instrumentos que se deben incluir en las aulas están las pizarras táctiles, las tarjetas inteligentes, los amplificadores de internet y los ordenadores.  Los salones modernos ya no pueden diseñarse con los mismos criterios de hace siglos. Estudios arquitectónicos, pedagógicos y sociológicos concuerdan en que se deben crear entornos dinámicos para mejorar el rendimiento de los estudiantes.  Los salones de vanguardia podrán contribuir al mejoramiento académico, emocional e intelectual de los estudiantes si cuentan con cromatismos e iluminación, una distribución estratégica de objetos y espacios y ambientes lúdicos y tecnológicos.  Estas novedosas propuestas de diseños y tecnologías deben ir a la par de actualizaciones en