Los conceptos de salud y bienestar en el trabajo están muy lejos de ser nociones innovadoras. De hecho, desde hace más de cincuenta años las empresas son conscientes de la importancia de ofrecer espacios saludables a sus colaboradores. Así, en los años setenta se habló de las “oficinas enfermas” y en 1984 la Organización Mundial de la Salud introdujo el concepto del “síndrome del edificio enfermo” para cuestionar las condiciones de trabajo de muchas personas.

Entre esas condiciones se identificaron factores contaminantes exógenos y endógenos en el ambiente, lo que encendió las alarmas para promover condiciones saludables en los sitios de trabajo. Años más tarde surgieron certificaciones como WELL y Fitwel, orientadas a garantizar el bienestar de las personas en su entorno laboral. De modo que la pandemia fue el detonante de un tema que ya tiene mucha historia y que viene creciendo paulatinamente, solo que ahora con más fuerza.

Concepción integral de las oficinas sostenibles

Está comprobado que el diseño de los espacios tiene un impacto significativo en la salud y el comportamiento de quienes lo ocupan. Si bien es fundamental poner atención a la estética de los espacios, es imprescindible que su diseño contemple tanto los hábitos y conductas de las personas como la cultura organizacional; de esa manera se alcanza la sinergia entre bienestar y productividad.

El diseño de oficinas sostenibles se inicia con el trabajo de un equipo multidisciplinario de antropólogos, psicólogos, gestores de recursos humanos, diseñadores y arquitectos. Los espacios creados por estos profesionales deben tener un significado, garantizar conexión y empatía con los usuarios, y propiciar mejores dinámicas sociales y mayor comunicación. 

Adicionalmente, es necesario que los colaboradores tengan condiciones favorables de iluminación, acústica, temperatura, renovación del aire, entre otras, para que realicen sus actividades de forma cómoda, óptima y creativa. Así, se sentirán seguros y serán más productivos. 

Oficinas saludables: bienestar y retorno seguro

Con el creciente interés por promover el bienestar  de los colaboradores, han surgido certificaciones como WELL y Fitwel. WELL Building Standard™ evalúa las características del espacio que afectan la salud y el bienestar de las personas. Por su parte, Fitwel evalúa los factores de diseño que hacen saludable a un lugar de trabajo.

Además de aspectos como ubicación, aire, agua, iluminación, movimiento, confort térmico, sonido, materiales y espacios compartidos y al aire libre, se consideran también la nutrición y la salud mental. Por ello las empresas deben incorporar espacios para fomentar mejores hábitos de consumo, motivar conductas sostenibles y productivas, y conectarse con la naturaleza y la marca.

En ese sentido, Alejandro Fonseca, coordinador de sostenibilidad de AEI Spaces, asegura que es ideal implementar iniciativas como máquinas expendedoras de productos saludables con etiquetado, entrega de frutas, jornadas flexibles, talleres de gerencia del cambio, conexión marca-espacio y elementos de biofilia como colores, patrones de la cultura local y todo lo que le permita al colaborador conectarse con la naturaleza.

Según Fonseca, la pandemia ha maximizado el interés por el activo más importante de las empresas: las personas. Hoy hay más conciencia sobre las comorbilidades de los colaboradores y cómo se ven afectadas por el entorno. Así, muchas empresas redujeron sus instalaciones para mejorar la calidad de sus espacios. 

Por ello, además de garantizar espacios de bienestar, se incluyen elementos de bioseguridad como productos de aseo y desinfección, y espacios organizados de manera de garantizar la distancia entre las personas. A propósito, el International WELL Building Institute creó una certificación denominada WELL Health-Safety Rating.

Interiorismo sostenible aplicado

En Colombia, la empresa AEI Spaces ha sido pionera en asesorar empresas que buscan transformar sus espacios para recibir certificaciones de bienestar. Se mantiene a la vanguardia del interiorismo sostenible con casos de éxito, capacitaciones y mejores prácticas internacionales. 

Hace quince años, AEI Spaces comenzó con la certificación LEED® y luego introdujo WELL, una certificación consistente con su propuesta de diseño interior, para la cual contó con el primer profesional WELL de Colombia. Más adelante, fue pionera con la certificación Fitwel en el proyecto de un hub de Johnson & Johnson para Latinoamérica. Entre sus logros está la certificación LEED Platino. 

“Actualmente no podemos considerar un proyecto que no sea sostenible. En quince años no se podrá concebir un proyecto sin bienestar”, asegura Alejandro Fonseca.

El bienestar es en la actualidad el centro del interiorismo sostenible y cada vez son más las empresas que se suman a la idea de diseñar oficinas saludables. Así, los espacios de oficina se han transformado para disminuir sus dimensiones y mejorar la calidad de los entornos que ofrecen a sus colaboradores. El interiorismo sostenible es clave para mejorar las condiciones de vida de las personas dentro y fuera del trabajo.